viernes, 16 de mayo de 2008

Celebraciones


Hay tres fechas para celebrar esta semana; el Día del Maestro es la primera de ellas. Los docentes del país son celebrados el día de hoy por su sindicato y/o el patrón de diferentes maneras: día libre para empezar, regalitos (rifas de dvds, grabadoras, viajes y hasta coches), desayunos, comidas, cenas, baile y algún cantante de música popular; de todo menos algo realmente cultural, no vaya hacer que se aburran los profesores. A veces me pregunto si los festejos son realmente eso o una derivación de la máxima de los gobiernos ineficientes y autoritarios: al pueblo pan y circo.
En fin, ser profesor en este país no es cosa fácil, es una actividad demandante y de una alta responsabilidad social. Los profesores tienen en sus manos la importante tarea de transmitir conocimientos científicos y artísticos, a la vez de que tienen que formar a ciudadanos con valores. Es un lugar común decir que la educación es la clave para solucionar nuestros problemas como país: es cierto, pero también es cierto que el sistema educativo nacional ha fallado en esta gran meta. Hay esfuerzos individuales y hasta exitosos, pero el conjunto y la mayoría son los que fallan.
Una de las tantas causas de este problema son aspectos que no tienen que ver directamente con los profesores en lo individual, sino más bien con factores de poder que pervierten el trabajo de los educadores.
Si hay algo claro en la Secretaria de Educación Pública es que no tienen una política educativa concreta para eliminar los problemas que ya se han perpetuados en el sistema educativo y que ya son característicos de éste: bajo y vergonzosos resultados en las diferentes evaluaciones educativas, sobre todo en los niveles básicos y medios.
En esto el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) tiene mucho que ver. Se ha dedicado más que a mejorar las condiciones laborales y de vida de sus agremiados a fungir como grupo de presión y de poder para impulsar carreras políticas: la formación del Partido Nueva Alianza es el mejor ejemplo.
Entre tanto, los padres de familia se cruzan de brazos en lugar de exigir que no se siga utilizando el aparato educativo público para beneficio de unos pocos y no de sus hijos.
Cambiando de tema, el sábado 17 de mayo se celebra el Día de la Internet. Este es un invento reciente pero que ha impactado no sólo el mundo de las telecomunicaciones sino de la vida de sus usuarios que ya suma millones: de acuerdo a estimaciones en el 2006 sumaban mil cien millones de usuarios de la llamada red de redes, para el 2016 se proyectan 2 mil millones de internautas. Si la televisión desplazó a la radio como medio hegemónico, la internet está configurándose como el medio de medios. Sin necesidad de hacer desaparecer a las otras fuentes de información el internet las ha absorbido: vía internet se pueden consultar periódicos, libros, escuchar estaciones de radio, ver programas de televisión, y posibilita la relación interactiva
El llamado milagro de la internet ha hecho que se logre tener un contacto con personas de otras latitudes del mundo sin que se tenga la necesidad de salir tan siquiera de la casa. Es utilizado como medio de ocio, de compra-venta, trabajo, medio de aprendizaje y sobre todo de opinión. Incluso quien tiene acceso al medio tiende a desarrollar ciertas dependencias hacia los servicios que ofrece: revisar el correo electrónico, tener citas en el chat, bajar música ilegalmente o tener un blog son algunas de las actividades que muchas personas, sobre todos los jóvenes, hacen a diario. El mayor de los ganchos para usar internet es que a reserva del pago de la señal, la mayoría de los servicios son gratuitos, el costo está cubierto por la publicidad a la que está expuesto el usuario, lo mismo que pasa con la radio y televisión.
De las cualidades de la internet, la que es más rescatable, es que facilita para un buen número de ciudadanos el poder emitir opiniones, ya sea a través del envío de correos electrónicos, en las páginas personales de las redes sociales, participando en foros, teniendo un blog personal o colectivo, etcétera. La mayor cualidad del internet es esa, que se plasma todo un mosaico de opiniones que pueden ser coincidentes o totalmente contrapuestas, pero independientemente de los desencuentros, a lo menos hay un espacio de libertad de expresión que no es censurable o que a lo menos es muy difícil su censurar.
El propio diario AGUAS tiene una de las páginas más activas de la entidad, la cual ha rediseñado recientemente (otras de las virtudes de la internet). La renovada página de internet permite sondear la opinión de los ciberlectores a diario a través de preguntas sobre temáticas de interés, además de que permite actualizar la información al momento.
¿El periódico convencional desaparecerá? No lo creo, a lo menos no por la internet, las páginas electrónicas de los medios es un excelente complemento más no su sustituto. Tal vez sea el problema ecológico lo que haga desaparecer al formato tradicional del periódico, pero ese es otro tema.
Finalmente, el 17 de mayo también se celebra el Día Internacional Contra la Homofobia. De manera contrastante la sociedad mexicana y en particular la hidrocálida se modernizan en cuanto al uso de tecnologías pero ciertos modelos de pensamiento tradicionales y prejuicios continúan. El rechazo y discriminación a quienes tienen preferencias sexuales diversas es latente en Aguascalientes. Aquí fallan los dos motivos de celebración anteriores: los profesores sólo reproducen formas de vida tradicionales sin desarrollar comprensión y tolerancia para los demás que piensan distinto, y el internet (la tecnología) en todo caso está subutilizada en cuanto toda la información que provee. 
En conclusión, en México sobran pretextos para celebrar, aunque no tenga mucho sentido. Un ejemplo claro es la feria que está por terminar: ¿cuatro semanas de feria para qué? ¿Para festejar que tenemos el gobernador mejor pagado del país? 

Publicado en diario Aguas (15/5/2008)Imagen de Kukuxumusu para El País.

viernes, 2 de mayo de 2008

La democracia mexicana: a paso de cangrejo



Los eventos que se han suscitado a lo largo de los ultimos años, y particularmente con el prolongado conflicto de la reforma petrolera, han permitido apreciar lo grave de las deficiencias democráticas que tiene nuestro país. Como siempre, la clase política es la que da la mala nota en la construcción democrática.

El escritor italiano Umberto Eco usó la frase
 «a paso de cangrejo» para intitular uno de sus últimos libros, y en éste da cuenta de los retrocesos que ha dado la humanidad, a pesar de tener mayores recursos para trascender y resolver sus problemas. La frase «a paso de cangrejo» se queda corta para describir el caso mexicano, ya que no sólo estamos en una involución política y social, sino que se agravan situaciones que hasta hace poco parecían estar superadas.

Un ejemplo de lo que menciono es el efecto que ha tenido la alternancia política en los diferentes niveles de gobierno del país. ¿Qué tanto ha servido el cambio de partidos en el poder para mejorar la vida de los ciudadanos? ¿El PAN corrigió la corrupción priísta? ¿La pobreza heredada por el PRI disminuyó con los gobiernos municipales y estatales panistas? ¿Vivir con tranquilidad es un objetivo real con el PAN en el poder? A fin de cuentas, la pregunta con la que se debiera trabajar es: ¿Quién hace funcionar mal a las instituciones democráticas? 

En Aguascalientes ya se ha hecho la alternancia de ida y vuelta, es decir, el municipio capital ya estuvo en manos del PAN, y ahora está de regreso a manos de quien perdió ese espacio en 1995. ¿Por qué la gente decidió que el PAN ya no satisfacía sus necesidades? ¿Por qué regresó con el partido con el que estaba tan enojado? ¿Es un nuevo PRI? ¿Y el PRD y los otros partidos emergentes por qué no son opción para la mayoría de los hidrocálidos? ¿Hay verdaderas alternativas o la sociedad se está conformando con lo que hay?

No me sumo a la idea de que la democracia no sirve para solucionar los problemas; creo que al grupo que se ostenta en el poder, particularmente en el Ejecutivo y Legislativo, le ha quedado demasiado grande el reto de transitar de manera definitiva de un régimen autoritario a uno democrático. Tenemos a gobernantes con perfil autoritario y no democrático. El discurso democrático sólo les sirve para ostentarse en el poder, pero no creen ni practican sus valores.

La historia reciente de nuestro país está llena de estos casos. Solamente en estos últimos quince días hemos presenciado varios episodios que resultan más que ilustrativos del mal momento que está viviendo la política mexicana.

Uno de estos incidentes es la actitud y lenguaje del gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez, quien utilizó el recurso de los intelectualmente impotentes: el insulto a los críticos. Es censurable, criticable y un acto ilegal el hecho de llevar recursos públicos a la realización de un santuario cristero, caso similar al de Aguascalientes con el Cristo Roto, pero allí estuvo peor, nadie se inmutó, la sociedad y la oposición partidista no hizo nada.

El colmo ha sido que el gobernador, Luis Armando Reynoso Femat, quien en lugar de actuar con sentido común y censurar la actitud de su homólogo jalisciense, lo justifica y defiende. El mensaje que están mandando estos gobernadores es que el recurso de la injuria es válido para resolver problemas. El núcleo de un buen político es que puede llegar a acuerdos por vía de la tolerancia y el respeto al otro. 

De igual manera con la cuestionada toma de las tribunas legislativas, el espacio del diálogo se ha visto seriamente dañado para el país. Y aún más, recién recuperado el espacio deliberativo es utilizado para exponer la misoginia de unos y el torpe pugilismo de otros. ¿Y el debate serio para cuándo?

Se ha dicho que se le dará al tema de la reforma petrolera 71 días para ser debatida nacionalmente. Es una nueva oportunidad para dignificar la política, poner en su lugar a la razón y a la negociación. Ya hay un hartazgo notorio en la sociedad al ver a diario estos espectáculos. Las televisoras nacionales y demás medios no tienen escasez de notas negativas para llenar sus espacios. La gente ante todos estos fenómenos tiene dos caminos bien marcados: uno es la indignación y reclamar que los políticos se hagan responsables de sus actos (aquí son los pocos); el otro camino es por el que ha optado la mayoría, el desinterés por todo lo que tenga que ver con política. Ante todo esto, una clase política mediocre y una sociedad desinteresada, uno termina preguntándose si éste es el producto que se esperaba de la democracia. La cuestión es que no estamos en una democracia plena, nos vamos alejando de la democracia a paso de cangrejo pero por senderos aún más escarpados.

Publicado en diario Aguas (1/05/2008).

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