lunes, 24 de noviembre de 2008

Presentación en público del Colegio de Estudios Sociales de Aguascalientes, AC



Buenas tardes a todos, gracias por acompañarnos este día a la presentación de este nuevo proyecto. 

Las diferentes disciplinas que conforman las ciencias sociales se abocan al estudio, entendimiento, explicación y en no pocas ocasiones intenta predecir el comportamiento del hombre. Un estudioso de los procesos sociales no ve la realidad como una serie de hechos dados, sino que intenta entender ese fenómeno de diversas perspectivas, somete a prueba varias teorías, hipótesis, reflexiona y debate con otros colegas, y después de un análisis serio propone una descripción o tal vez una explicación. Entender el funcionamiento de los individuos y las sociedades es la tarea más ardua y difícil que puede desarrollar una persona. Habrá quien diga desde otro contexto que no es así, que lo más improductivo que ha visto en su vida es a esa gente que se la pasa en las bibliotecas, archivos y oficinas leyendo sin cesar, hablando y escribiendo en sus computadoras sin producir nada. Es un problema de apreciación. El objeto de las ciencias sociales es el hombre en lo individual y en lo colectivo, lo que produce materialmente e intelectualmente. No se puede tratar semejante objeto de estudio, de trabajo, como hacen otras ciencias, como lo hacen personas con otros oficios. Efectivamente, los científicos sociales no producen sillas o casas, pero en cambio producen ideas, explicaciones con el mayor grado de objetividad posible del por qué del comportamientos de la sociedad, de sus visiones de la vida y el mundo, de sus virtudes y defectos. Todo grupo, entidad, sistema social se encuentra lleno de procesos complejos donde interactúan diferentes actores. La urdimbre de símbolos y significados culturales se encuentran presentes en el individuo y la colectividad.

El reto del investigador social es el entender una realidad compleja, siempre la intención es llegar a constituir una teoría general en el que se establezca que la sociedad funciona puede ser entendida con la exactitud con la que funciona la maquinaria de un reloj, o bien, aceptar que la realidad es tan cambiante y caprichosa como las formas de las nubes. Esta metáfora de nubes y relojes fue utilizada por Karl Popper para tratar de explicar las pretensiones y preocupaciones de los investigadores sociales.

En todo caso habría que preguntarnos por las características idóneas de un investigador social. En todo caso, como explicó Octavio Paz, el descubrimiento de la actividad que una persona quiere desarrollar es un llamado, es la vocación. El llamado del investigador social en México debe de superar no pocos obstáculos, los prejuicios ya mencionados de su utilidad social, una relativa o magra retribución económica y el poco o relativo reconocimiento de los empeños y logros. En todo caso, es estudios de las ciencias sociales no es reduce a 8 horas laborales, sino que los problemas de estudio persiguen al investigador. No es suficiente estar alejado de la biblioteca o la libreta de apuntes, la vocación, el llamado es tan fuerte, que hace tolerable y hasta placentero encontrar una explicación a un problema mientras que se camina a casa, se toma un café o se platica con los amigos. Yo veo entre mis amigos esta pasión por la investigación, a tal grado, que nos ha llevado a invertir tiempo y recursos a la conformación de esta casa que hemos llamado Colegio de Estudios Sociales de Aguascalientes. Esta casa además tiene la virtud de tener siempre las puertas abiertas para enriquecer nuestro trabajo, y es también una casa que quiere ayudar a la sociedad proponiendo soluciones, y cuando sea necesario criticar y denunciar al poder cuando este olvida sus objetivos de servicio a la sociedad. 

Immanuel Wallerstein, uno de los científicos sociales más destacados de nuestro tiempo, ha señalado la necesidad de que la actividad intelectual vaya más allá de las presiones inmediatas de la política. En esta tarea son responsables los intelectuales, pero también las burocracias intelectuales: los administradores de universidades, las asociaciones de estudiosos, las fundaciones y los organismos gubernamentales responsables de la educación y la investigación.

Las ciencias cociales, dice el mismo Wallerstein, deberían emprender un proceso de apertura muy amplio hacia la investigación y la enseñanza en busca de un universalismo pluralista, renovado, ampliado y significativo.No abundo en este tema porque de ello nos hablará nuestro invitado de honor el Dr. Lorenzo Meyer.

Don Humberto Martínez de León, el primer rector de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, había accedido con enorme amabilidad a estar con todos nosotros este día. Circunstancias difíciles no le permitieron dirigirles unas palabras, pero estamos seguros que en su mensaje habría refrendado su credo en la juventud, haciéndoles un llamado a no atender a las voces del pesimismo, fomentando que sean actores de nuestra época, subrayando que quien quiere vivir una vida digna debe vivirla para hacerla como la sueña. Su trayectoria y su ejemplo, como las de muchos otros profesores y actores clave, inspiran al Colegio de Estudios Sociales de Aguascalientes en la búsqueda de liderazgo, de renovación, de optimismo, de claridad en las ideas y en los proyectos.

Quienes conformamos el Colegio de Estudios Sociales de Aguascalientes, en esta primera etapa de cimentación y consolidación hemos tenido muy presente el ejemplo de Don Humberto y hemos decidido crear una institución que refleje nuestros anhelos. 


Dr. Jesús Aguilar López

Presidente del Comité Directivo del 

Colegio de Estudios Sociales de Aguascalientes, AC.

Palabras pronunciadas con motivo de la presentación del Colegio de Estudios Sociales de Aguascalientes, AC. Museo José Guadalupe Posada, 22 de noviembre de 2008.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Colegio de Estudios Sociales de Aguascalientes



Todo grupo, entidad, sistema social se encuentra lleno de procesos complejos donde interactúan diferentes actores. La urdimbre de símbolos y significados culturales se encuentran presentes en el individuo y la colectividad.


Las diferentes disciplinas que conforman las ciencias sociales se abocan al estudio, entendimiento, explicación y hasta predicción de lo que pasa en la sociedad. Un estudioso de los procesos sociales no ve la realidad como una serie de hechos dados, sino que intenta entender ese fenómeno de diversas perspectivas, somete a prueba varias teorías, hipótesis, reflexiona y después de un análisis serio propone una descripción, tal vez una explicación y los más atrevidos una predicción del fenómeno. Entender el funcionamiento de las sociedades es la tarea más ardua y difícil que puede desarrollar una persona. Habrá quien diga desde otro contexto que no es así, que lo más improductivo que ha visto en su vida es a esa gente que se la pasa en las bibliotecas, archivos y oficinas leyendo sin cesar, hablando y escribiendo en sus computadoras sin producir nada. Es un problema de apreciación. El objeto de las ciencias sociales es el hombre en lo individual y en lo colectivo, lo que produce materialmente e intelectualmente. No se puede tratar semejante objeto de estudio, de trabajo, como hacen otras ciencias, como lo hacen personas con otros oficios. Efectivamente, los científicos sociales no producen sillas o casas, pero en cambio producen explicaciones del por qué de ciertos comportamientos de la sociedad, de sus visiones de la vida y el mundo, de sus virtudes y defectos. Por ejemplo, un buen investigador social aceptaría de entrada que el problema de nuestra sociedad es la crisis financiera mundial, pero no aceptaría los argumentos que dan los actores y demás personajes de la televisión, porque no informan y explican nada. El investigador social los pondría como parte del problema, no de la solución.


Son las universidades y centros de investigación (que no necesariamente llevan el nombre “universidad”) quienes agrupan en diferentes áreas de conocimiento o problemática  a los investigadores sociales. Son en especial los centros con financiamiento público las que mantienen y desarrollan programas de investigación social, varias de las universidades privadas en México mantienen en un bajo perfil la investigación privilegiando una tarea no menos noble que es la docencia.

Lo anterior puede hacer suponer que realizar investigación social sin el apoyo del sector público, o fuera de una universidad o institución privada es una tarea muy difícil de realizar, pero no imposible.


Aguascalientes cuenta con diversas instituciones públicas y privadas de educación superior que han satisfecho hasta cierto punto la demanda de carreras profesionales y de difusión del conocimiento. Donde no ha logrado tener un crecimiento óptimo es precisamente en el área de la investigación social, existen excelentes investigadores en Aguascalientes, pero el número de ellos se ve rebasado por la gran diversidad de problemas de estudio que proliferan local y regionalmente. Por ejemplo, con todo y lo alarmante que son los problemas de inseguridad en Aguascalientes, se carece de un estudio serio que nos permita entender cómo ha afectado este fenómeno en la vida diaria de los hidrocálidos. La sociedad y aun el gobierno en sus diferentes niveles asumen que así son las cosas, pero nunca se llega más lejos. Incluso, entender los problemas sociales desde una perspectiva histórica que enriquece cualquier toma decisión del gobierno no es tomada en cuenta, se cree que vivimos una constante situación inédita. Miles de años de historia, de experiencias, son dilapidados por nuestras sociedades modernas.


En Aguascalientes un grupo de jóvenes investigadores, entre los que me encuentro, hemos decidido crear un espacio multidisciplinario para privilegiar la reflexión, la difusión de las ideas, la docencia y la investigación. Desde el 13 de agosto de este año existe en Aguascalientes el Colegio de Estudios Sociales de Aguascalientes, una asociación civil que se encuentra en una primera etapa de cimentación y consolidación. Se busca con esta nueva institución ofrecer a la sociedad hidrocálida un espacio en el que se pueda subsanar la investigación que por problemas financieros, administrativos o de interés no se generan en otros lugares. 


Con esta nueva institución, para decirlo en una frase se busca fortalecer el campo de estudio de las ciencias sociales en Aguascalientes y la región.


Cierro esta participación invitándolos a la presentación en público del Colegio de Estudios Sociales de Aguascalientes, que se llevará acabo el próximo sábado 22 de noviembre a las doce del día en el Museo Posada. El destacado investigador Lorenzo Meyer, de El Colegio de México, estará con nosotros impartiendo una conferencia sobre la relación entre la academia y el poder.


Publicado en diario Aguas, 20 de noviembre de 2008.

viernes, 14 de noviembre de 2008













Les hago la más atenta invitación para que asistan a la presentación del Colegio de Estudios Sociales de Aguascalientes.

Además se  contará con la presencia del Dr. Lorenzo Meyer, quien dará una conferencia sobre la relación entre la academia y el poder.

Fecha: Sábado 22 de noviembre de 2008.
Hora: 12:00 - 14:00 hrs.
Lugar: Museo Posada (Jardín del Encino, Vicente Trujillo 222, Barrio del Encino, Aguascalientes, Ags.).


jueves, 6 de noviembre de 2008

Nuevo presidente

Todo sistema electoral debe ser entendido en el contexto político, social y hasta económico en el cual se encuentra. Es decir, a final de cuentas es un reflejo del tipo de sociedad y de la idea que tienen de democracia, claro está que quienes sintetizan estas ideas son las elites.

Por ello resulta más que interesante el hecho de que un candidato con rasgos físicos como Barack Obama haya superado los prejuicios de clase de la mayoría de los electores norteamericanos.

Hillary Clinton, ex primera dama y senadora por Nueva York, fue el primera gran obstáculo que logró superar. Obama puso fin a una candidatura que se trabajo con tiempo y que parecía también encaminar a la primera mujer a la Casa Blanca.

El contrincante de Obama, el republicano John MacCain puso la trama de la campaña en una situación que en momentos recordaba ciertos episodios de nuestra última campaña presidencial: sembrar miedos y odios, ataques sin fundamento. MacCain señaló abiertamente a Obama de ser socialista por su pretensión de distribuir la riqueza (“ese es el dogma de los socialistas” dijo MacCain). Insisto que los contextos sociales definen el sistema y proceso electoral, la mentalidad del elector estadounidense no es la del mexicano. Obama supo defenderese de los ataques infundados y argumentados.

La gran ayuda, suerte, que tuvo el candidato demócrata fue la mala administración del presidente George W. Busch, pues puso al país en un desgaste militar y financiero que hizo mella en la moral y los bolsillos de las mayorías: la clase media. No pocos afirman que el mayor promotor de Obama fueran las torpezas de Busch.

Más allá de este elemento coyuntural Obama tubo un gran acierto al poner en juego  elementos de modernidad tecnológica en su campaña: uso el Internet y el correo electrónico como ningún otro candidato. Gracias a ello pudo acercarse a poblaciones tradicionalmente alejadas de los procesos electorales como son los jóvenes. Además que la recaudación de fondos privados fue la más exitosa gracias a este sistema.

En esta tónica el uso de vídeos para atacar candidatos o resaltar cualidades fue también muy usado y rentable en cuanto impacto, pues irremediablemente el video en Youtube terminaba reproduciendo en los noticieros.

Habrá que dejar pasar un tiempo para poder entender mejor lo que pasó con el fenómeno Obama, ver que tanto pesó el Internet, el voto de los jóvenes, la guerra en Irak, la crisis financiera, la frivolidad de la gobernadora de Alaska Sarah Pallin o el simple morbo de la gente por ver un presidente negro (afroamericano, de color, no blanco o lo que sea políticamente correcto) en la Casa Blanca.

El hecho es que de acuerdo a los resultados de los sufragios emitidos desde finales de septiembre con el voto adelantado en varios estados y el día 4 de octubre, el resultado es contundente para el Partido Demócrata: 63 millones de votos para Obama, contra 56 millones para MacCain, esto se tradujo, en el complicado sistema electoral norteamericano, en 349 grandes electores para el primero y 162 para el segundo. Hay que recordar que el voto en Estados Unidos no es directo para el candidato, sino que se votan a representantes de estos (grandes electores) en cada estado (cada estado tiene un número variable de grandes electores) y quién tiene la mayoría de votos ciudadanos en un estado se lleva el total de votos de grandes electores. Es decir, cobra factura el sistema de mayoría que utilizan los vecinos del norte al ser un poco o un mucho desproporcional.

En cuanto al poder legislativo las dos cámaras tendrán mayorías demócratas. Esto representa cierta comodidad para gobernar para el ya presidente electo Barack Obama. La gran pregunta ahora es cómo va a sacar a su país de la crisis financiera, de Irak y en general el gran reto de replantear el papel de los Estados Unidos con la comunidad internacional.

Para cerrar el tema electoral se observa que con todo y lo vetusto que se antoja el sistema electoral norteamericano se puede decir que funciona cuando las diferencias son marcadas, pero qué habría pasado si el escenario del 2000 se hubiera repetido con estos actores.


Finalmente, los medios de comunicación mexicanos, internacionalistas, politólogos y demás curiosos estaban atentos a lo que pasa en la elección, pero un accidente aéreo por lo demás raro, movió la atención de manera súbita: el juego político en México cambió por una tragedia. La muerte de Juan Camilo Mouriño secretario de gobernación y el ex subprocurador de la PGR, José Luis Santiago Vasconcelos ponen nuevamente a prueba al grupo gobernante.No hay pruebas de que se trate de un atentado, pero por las condiciones y los personajes involucrados es difícil de creer que haya sido un mero accidente.


Publicado en el periódico Aguas, 6 de noviembre de 2008.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Fragmentos de democracia

El pasado miércoles 15 de octubre se presentó en la Ciudad de México el libro Democracia, Estado y Ciudadanía. Hacia un Estado de y para la Democracia en América Latina, y que representa la continuación del Informe sobre la Democracia en América Latina (2004) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).


El apartado conceptual, teórico, del volumen presentado estuvo a cargo del Guillermo O´Donell, uno de los principales estudiosos del fenómeno democratizador en América Latina. O´Donell junto con otros investigadores coordinó un estudio que dio cuenta de la situación de transformaciones políticas por las que estaban pasando varios países con una situación particular: países con regimenes autoritarios intentaban pasar a un sistema político democrático. El título de la obra es más que adecuado: Transiciones desde un gobierno autoritario. En México el texto tuvo mucha atención por parte de los diferentes cuerpos académicos.


El diagnóstico del investigador argentino acerca de la democracia en los países de América Latina lo sintetiza muy bien en el último párrafo: “…paradoja de paradojas, en América Latina tenemos hoy el mismo logro y promesa de un régimen democrático, pero carecemos de Estado necesario para sostener y expandir ese fragmento de democracia que hemos logrado”. Y aún agrega más: “…en América Latina hemos aprendido que un Estado de baja eficacia, efectividad, credibilidad y filtraje puede coexistir con un régimen de elecciones razonablemente competitivas y con la vigencia de ciertas libertades. Pero este es un Estado que, por débil y angosto, no funciona como impulsor de la conquista de los derechos de los ciudadanos implicados y reclamados por la democracia”.

En otras palabras, y parece ser estala sentencia: un Estado que crea desigualdad es impotente para democratizar. En el mismo volumen, el economista Bernardo Kliksberg, apunta que en 2004 el Banco Mundial en su informe sobre desigualdad plantea que América Latina sufre de una enorme desigualdad. Se le cataloga como un fenómeno invasor de cada aspecto de la vida: educación, salud, servicios públicos, participación e influencia política, entre otros.


Bastan estos pocos apuntes para entender que el caso mexicano está más que inmerso en esta dinámica. Todos los elementos y estructuras del Estado mexicanos padecen de diferentes deficiencias en su capacidades y funcionamiento. El problema no es simple, se requiere de una gran convergencia de esfuerzos de los diferentes actores sociales, económicos y políticos para afinar el Estado mexicano.


En un momento de nuestra inacabada transición a la democracia prevaleció la idea de que al tener elecciones libres y una eventual alternancia en el poder serviría para desterrar practicas negativas de los gobernantes como la corrupción, opacidad, nepotismo, prepotencia, ausencia de rendición de cuentas, entre otros. Y que a su vez los ciudadanos tendrían mejores substanciales en su vida: empleo, mejor ingreso, educación de calidad, mejores servicios de salud, entre otros. Pero no, los cambios y mejores no se ven. Lo que se detecta es una decepción de los gobiernos elegidos democráticamente.


La apuesta del estudio es que es el Estado con su modelo de desarrollo económico y social (un modelo de corte neoliberal) es le que está generando este terreno poco propicio para la democracia. En el momento actual de crisis financiera mundial es una obligación casi de carácter moral el revisar a fondo el modelo de Estado que se quiere seguir. El divorcio entre la esfera política y la económica son evidentes: chocan. La ecuación es sencilla, y ya otros la han mencionado: sin desarrollo económico que se traduzca en un desarrollo social hace que democracia no tenga los suficientes incentivos para consolidarse. Pues la democracia no son sólo votos, sino una mejor vida para los ciudadanos.


Cabe entonces la pregunta si el fragmento de democracia que hemos construido a lo largo de varios años pueda resistir la nueva crisis financiera mundial. ¿La pobreza es amenaza para la democracia? Ahora incluso se habla de que la inseguridad en ciertas regiones del país puede inhibir la participación electoral. Y parece obvio, pero si existe un indicador de la debilidad de un Estado, de un gobierno, es que le disputen el monopolio del uso de la fuerza. En una frase se podría decir que la democracia, el fragmento de democracia que tenemos, está asediado. La democracia no es sólo votar y elegir gobernantes, sino que va más allá, es como el propio O´Donell lo dijo: “Se debe de reafirmar la idea de democracia como una visión de la dignidad del ser humano”.


Publicado en diaro Aguas, 30 de octubre de 2008.

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